Sunday, July 1, 2007

MAR ADENTRO

Hacia mucho tiempo que el barco no entraba en puerto. Navegaba jornada tras jornada en el profundo azul del océano a veces a más velocidad y otras veces muy poco a poco. Su capitán sabia que aunque la nave estaba bien preparada para afrontar largas travesías, como esta tan prolongada, tarde o temprano mostraría síntomas de agotamiento…una vela rasgada, una vía de agua o un timón que no respondiera al rumbo. A menudo reflexionaba, ¿que pasaría entonces?….¿abandonaría?…. no, eso nunca. No era un opción. Sus ojos entrecerrados miraban las cartas de navegación de madrugada sabiendo que en aquel momento no conocía con claridad donde se encontraba ni hacia donde iba. Era habitual verle en punta de proa escudriñando el horizonte al atardecer “escuchando a su barco” como él decía. Era cierto que se encontraba tan unido a él que no lo dejaría abandonado en medio de cualquier tormenta o problema que surgiese. Se hundiría con él o lo conduciría a buen puerto. La decisión estaba tomada. Y así dejó, como otras veces, que su intuición le guiara.

 

 

 

 

Posted by Juanito in 19:13:49 | Permalink | Comments (2)