REFLEXIONES DE MONTAÑA II
Desde mi retiro sigo pensando en la montaña, no os creáis. El otro día leía la noticia del crecimiento de la cumbre del Mont Blanc, unos dos metros aproximadamente, debido a la nieve acumulada. Eso me hizo recordar la idea de que las montañas están vivas. Yo les suelo dar hasta un carácter, una voz y una manera de observarnos cuando nos acercamos a ellas como hormiguitas dispuestas a encaramarnos a sus cumbres. Todo es imaginación, personalización de algo que no lo necesita, pero que casi siempre me empeño en utilizar para traducir mis sensaciones cuando me acerco más y más a ellas. Y si hay algo que me gusta especialmente es que siempre están ahí. Reencontrarse con ellas como si fueran viejas amigas es otra de las cosas que más recuerdo ahora….. un salvavidas al que poder agarrarme cuando la sucesión de cambios a mi alrededor me sobrepasa. Se hace tarde……..buenas noches!
