EL TREN EUROPEO
Sin duda es un lugar que aprecio aunque he asistido solamente dos veces. Su amable atención, música de fondo y decoración ferroviaria hace que te sientas como el protagonista de una teleserie. Es una sensación curiosa la de los sábados a las cuatro de la tarde…… cuando toda la semana ha concluido para mi y ya estoy pensando en como encarar la siguiente que está prácticamente encima. Un respiro, unos momentos de abstracción centrado en uno mismo, la imaginación echando a volar, los planes de futuro y el sentido de como corre el tiempo que parece haberse detenido en este ficticio vagón de la gastronomía. Por cierto, hoy Madrid amaneció más tranquilo que de costumbre. La Semana Santa le deja sumido en una inusual calma. Jueves y viernes será aún más notorio. Sueño temporal de este gigante que dentro de unos días volverá a levantar la cabeza.
