ESPECTROS
Este post no es que me guste mucho. Pero lo pensé hace unas dos semanas cuando me contaron acerca del que fue un amigo de los tiempos del colegio. Supe que se había casado hace año y medio, que vivía con alguien de quien me él mismo me habló en su momento. Me dejó un poco helado la noticia. Me hubiera gustado que me lo contara, para darle la enhorabuena más que nada. Supongo que habríamos recordado tiempos del pasado, cosas que nos unieron incluso después cuando ya habíamos comenzado la universidad. Y también hubiéramos hablado del presente. Y del futuro.
Hacía mucho que no sabía de él pero habíamos asumido con naturalidad que seguíamos caminos diferentes. Muy de cuando en cuando quedaba ese encuentro en el que nos veíamos para contarnos y dejar un poco de huella. Por los viejos tiempos supongo. Ahora no sabría que decirle. Es casi mejor. Ya está subido en ese carro de los espectros que me acompaña y del que me toca tirar. Una foto en blanco y negro más. Lo mismo que yo soy para él ahora.














